viernes, 18 de marzo de 2011

Los Extranjerismos. Resumen

Nuestra lengua está llena de extranjerismos gracias a gran parte de toda nuestra historia y hoy en día seguimos actualizando nuestra lengua.
La hispanización de América comenzó a desarrollarse a través de la convivencia de españoles e indios. Hay que tener en cuenta que la población hispana provenía de diferentes regiones de España.

El castellano no solo se formó mediante un proceso que duro siglos, sino también se tuvieron en cuenta las contribuciones o influencias de otras lenguas que por ejemplo aportaron en la formación del vocabulario, uno de ellos el griego que incorporó algunas palabras a través del latín durante el período del imperio romano, tales como : escuela, gobernar, púrpura. También se formaron nuevas palabras con prefijos y sufijos griegos para la determinación de nuevos inventos, por ejemplo: radiografía, teléfono, televisión, etc.

Otra lengua que aportó un importante grupo de términos fue el francés, probablemente por causa de la proximidad que España y Francia tenían. Las palabras de origen francés son por ejemplo: coqueta, debate, garantía, hotel, pantalón, sofá, etc.
Tampoco podemos dejar atrás los aportes lingüísticos de los inmigrantes italianos en América, algunas palabras de éste origen son: balcón, capricho, novela, etc. En Argentina se utilizan muchos términos culinarios de origen italiano, tales como: al dente, fugaza, lasaña, pascualina, etc.

El ingles realizó aportes de vocabulario, que en la actualidad son muy utilizados en diferentes ámbitos, en deporte: tenis, voley, golf, surf, etc. y en la rama de la tecnología más sofisticada: back-up, personal computer (PC), etc.
El origen del castellano comenzó en un lugar de España llamado castilla (palabra proveniente de castillo), por este motivo, esta lengua obtuvo ese nombre.

Actualmente la lengua española o castellana es hablada en España y en las naciones hispanoamericanas. Es la cuarta lengua oficial más hablada del mundo y la emplean aproximadamente unas doscientos cincuenta millones de personas.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Errores de la lengua escrita

Porque / por que / porqué / por qué

Muchas veces se duda en la utilización de estos términos, aunque su uso es claro si se conocen e identifican claramente sus funciones, equivalencias y significados:

1. Porque: conjunción causal (o final). Es átona, por lo que no lleva tilde. Otras conjunciones y locuciones causales son: como, pues, dado que, puesto que, ya que... Por ejemplo:

He venido, no porque me llames, sino porque quiero.

2. Por que: secuencia formada por la preposición por y el pronombre relativo (que); equivale a por el cual, por la cual, por los cuales o por las cuales. Por ejemplo:

Estas son las razones por que he querido venir.

También que puede ser la conjunción subordinante: no tiene un valor casual, sino que la preposición por está exigida por el verbo. Por ejemplo:

Inclinarse por: Me inclino por que no vendrá.

Preocuparse por: Me preocupo por que me ha dicho que vendrá mañana.

3. Porqué: es un sustantivo masculino que significa, según el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española: «causa, razón o motivo».

No quiero saber el porqué de tu enfado.

4. Por qué: Secuencia formada por la preposición por y el pronombre o adjetivo interrogativo qué, con el que se pregunta la causa o motivo de una acción:

¿Por qué has venido?

Las oraciones interrogativas también pueden aparecer en el discurso indirecto, como una oración subordinada:

Me gustaría saber por qué has venido.

Algunos gramáticos consideran incorrecto el uso del artículo delante de las interrogativas indirectas:

Me gustaría saber el por qué has venido.

Pero sí que puede decirse:

  • Me gustaría saber el porqué de tu venida.



Acentuación de monosílabos: ¿fue o fué?


Empecemos con la regla general: los monosílabos tónicos, es decir, aquellas palabras de una sola sílaba con acento de intensidad, no llevan tilde aunque se trate de una palabra aguda. Leonardo Gómez Torrego en su Gramática didáctica del español ofrece los siguientes ejemplos: sal, mar, mes, seis, vio, soy, dio, fue, fui, Dios, fe, y da.

Vio, dio, fue y fui llevaron tilde antes de 1959, pero a partir de ese año se consideró que debían seguir la regla general y, por tanto, es erróneo escribir: vió, dió, fué, fuí.

Pero hay también una excepción a esta regla: la tilde diacrítica. Cuando un monosílabo tónico ofrece la misma forma que un monosílabo átono, y puede llegar a crear una confusión, se distinguen añadiendo a los tónicos una tilde. Así:

1. : forma del verbo dar:

Mi jefe ordena que la carta.

de: preposición:

Déjame leer la carta de mi jefe.

2. él : pronombre personal:

Me la dio él y no otra persona.

el: artículo:

El paquete me llegó después de la carta.

3. más: adverbio de cantidad:

No me dieron más cartas para ti.

mas: conjunción adversativa (igual que pero):

Querría ayudarte, mas no sé cómo hacerlo

4. mí: pronombre personal:

Dámelo a , que yo se lo daré

mi: adjetivo determinativo posesivo:

Nunca le prestaste tanta atención a mi carta.

5.: forma de los verbos saber y ser:

Yo no cómo te metes en estos líos. (verbo saber)

sincero cuando te pregunte. (verbo ser)

se: pronombre personal y reflexivo:

Yo se lo avisé. (pronombre personal)

Se lavaba la cabeza. (pronombre reflexivo)

6. : pronombre reflexivo o adverbio de afirmación:

Mi jefe siempre me quiere cerca de . (pronombre)

Ya te he repetido mil veces que . (adverbio)

si: conjunción condicional:

Si me lo hubieras preguntado, te lo hubiera dicho.

En cambio, ti nunca lleva acento (), porque no tiene que diferenciarse de ningún ti átono).

7. : sustantivo:

Siempre terminas bebiéndote mi taza de .

te: pronombre personal y reflexivo:

Te lo digo siempre pero nunca me escuchas.

8. tú: pronombre personal:

te las das de listo, y luego...

tu: determinativo posesivo:

Tu carta sólo ha venido a complicarlo todo

Sino y si no


Ayer una amiga se dirigió a nuestro «Museo de los horrores» verdaderamente asustada por la misiva que le había enviado su novio. Nos pedía que le aclarásemos este confuso mensaje:

Querida:
En estos momentos de duda me preocupa la naturaleza de mi sino, que nadie sino tú conoce tan bien, porque me pregunto si no tendrá consecuencias nefastas para nosotros...

Con tanto si y no junto y separado, la pobre no acababa de entender ni el mensaje ni a su novio...

Leonardo Gómez Torrego, en su Manual de español correcto nos explica las distintas formas y significados de sino y si no.

1. La forma sino, presenta estos valores:

a) Sustantivo masculino con el significado de ‘hado, destino’.

«... me preocupa la naturaleza de mi sino...»

El sino de mi vida es viajar de un lugar a otro.

b) Conjunción coordinante adversativa con la que se contrapone a un concepto negativo otro afirmativo.

«... nadie sino tú conoce tan bien...»

No fue ella sino él quien la escribió.

c) Tiene también el valor de más que, otra cosa que:

La carta no hizo otra cosa sino confundirla.

No me queda sino aprobar una asignatura para terminar.

2. La forma si no:

Se trata de la conjunción si, en frases condicionales o concesivas, y el adverbio tónico de negación no precediendo a cualquier tipo de sintagma o frase.

Si no todos, al menos han venido unos pocos.

Esto me resulta si no grosero, sí impertinente.

Si no me dices qué te pasa no podré ayudarte.

También puede tratarse de la conjunción completiva si e introducir, por tanto, oraciones interrogativas indirectas. Comenta Leonardo Gómez Torrego (opus cit.) que esta forma se reconoce bien porque, con frecuencia, puede incrustarse en medio alguna palabra, y la oración subordinada encabezada por si puede intercambiarse con la principal.

«Me pregunto si esto no tendrá consecuencias...»
(Si no tendrá consecuencias, me pregunto).

Dime si no quieres que me vaya.
(Si no quieres que me vaya, aclárate).

Además este ‘si no’ puede sustituirse por si... o no.

«Me pregunto si esto tendrá consecuencias o no...»

Dime si quieres que me vaya o no.

Nuestra amiga no nos explicó cómo continuaba la carta. Esperamos haberle aclarado, al menos, el misterio de tanto sino.

Funciones básicas del lenguaje verbal

La finalidad de toda actividad verbal es la comunicación.
Sin embargo, el emisor de un mensaje puede valerse del lenguaje buscando propósitos muy distintos: Transmitir una información, inducir a su interlocutor a que realice una acción determinada; expresar emociones...etc.

Así, a grandes rasgos, podemos distinguir entre seis funciones del lenguaje:

Función representativa:
Es la función específicamente humana. Actúa cuando utilizamos el lenguaje para realizar afirmaciones o plantear preguntas de naturaleza objetivo. El emisor utiliza esta función cuando transmite datos, hechos o ideas.
Ejemplo: está lloviendo, o dos por dos son cuatro.

Función conativa (o apelativa):
Aquí el hablante trata de actuar sobre el oyente, influyendo en él y tratando de operar sobre su conducta, ya sea llamando su atenciónEh!, ¡Juan!), mediante imperativosDeja de gritar!) o exhortaciones (“Compre en la tienda X”).

Función emotiva (o expresiva):
Consiste en el empleo del lenguaje para expresar los sentimientos o emociones del emisor. Por ejemplo: ¡Qué maravilla de paisaje!

Función poética:
Se utiliza cuando el emisor intenta atrae la atención del receptor sobre el mensaje mismo y crear belleza con las palabras. Es la función predominante en la literatura.

Función fática (o de contacto):
Sirve para asegurarse de que el circuito de la comunicación está intacto. Es muy común utilizarla en las conversaciones telefónicas, cuando el oyente repite “”, o “ya”, para dar a entender al hablante de que le está escuchando, o cuando el propio hablante pregunta, “¿me oyes?”.

Función metalingüística:
Esta función actúa cuando utilizamos el lenguaje para referirnos al propio lenguaje, sus códigos, sus reglas y sus componentes. Los diccionarios y los libros de gramática son un buen ejemplo, aunque también está presente en el habla cotidiana. Por ejemplo, cuando una persona escucha una palabra que no conoce y pregunta a su interlocutor, “¿qué significa?”

TIPOS DE LENGUAJE: El lenguaje humano


El rasgo principal que separa el lenguaje humano de cualquier otro tipo de lenguaje es el de la capacidad de comprender y producir un número infinito de enunciados. Esta propiedad del lenguaje se conoce bajo diferentes  nombres. Chomsky la denomina creatividad, mientras que otros autores lo
llaman apertura o productividad.

Pero, a pesar de su homogeneidad el lenguaje se puede subdividir en tipologías atendiendo a sus características:


TIPOS DE LENGUAJE HUMANO

Pero, a pesar de su homogeneidad el lenguaje se puede subdividir en tipologías atendiendo a sus características:


El LENGUAJE NATURAL también llamado lenguaje ordinario, es el que utiliza una comunidad lingüística con el fin primario de la comunicación.


Lenguaje escrito/hablado
 El lenguaje escrito/hablado se ha construido con reglas y convenciones lingüísticas y sociales durante el período de constitución histórica de esta sociedad. Es el lenguaje que hablamos todos. El individuo, por el hecho de nacer en sociedad, acepta normativamente el lenguaje de su propia comunidad lingüística; el influjo que el individuo puede ejercer sobre el lenguaje, pasa únicamente por el hecho de hablarlo, por el habla.
Son ejemplos de lenguaje natural el castellano, el catalán, el vasco o el gallego, en España, y cualquier otro idioma que se hable en alguna parte del mundo. El lenguaje natural se considera un instrumento sumamente adaptado a la comunicación de la vida ordinaria, pero ambiguo y vago si hemos de atender al punto de vista de la comunicación científica.


Lenguaje corporal
El lenguaje corporal engloba todo el lenguaje humano realizado con el cuerpo, ya sea los gestos, los movimientos… Últimamente este tema ha sido investigado y se estima que alrededor del 65% de nuestra comunicación diaria con los demás es en base a la comunicación no verbal


El LENGUAJE ARTIFICIAL, tiene como finalidad evitar los inconvenientes de ambigüedad y vaguedad de los lenguajes naturales u ordinarios y, por ello, presenta un grado de artificialidad y convencionalidad mucho mayor por lo que se refiere a la construcción de símbolos y al significado que se les asigna. Símbolos y significados no pertenecen a ninguna comunidad natural de hablantes, sino a grupos de hablantes relacionados por objetivos científicos o técnicos. El lenguaje artificialmente construido se divide en técnico y formal.


El lenguaje técnico utiliza el lenguaje natural, pero previamente definido en gran parte de sus términos, de manera que las palabras adquieren técnicamente un significado propio y adecuado a los fines de la comunidad que las utiliza. Así, el lenguaje técnico de la física, por ejemplo, define el sentido en que utiliza términos, también propios del lenguaje ordinario, como son fuerza, masa, velocidad, espacio, etc.,


El lenguaje formal, es una clase de lenguaje artificial en el que se construyen artificial y convencionalmente los símbolos propios del lenguaje y sus reglas de construcción y de transformación, convirtiéndose en la práctica en un cálculo.